Simplemente, tú
Me cogiste fuerte del cuello mientras clavaba mis uñas en tu brazo y me hiciste tuya una vez más, y como siempre yo pensé que todo a partir de ahí iría bien, que esas discusiones se quedaban atrás porque, solo era eso, el pasado.
Ya pasaron semanas de eso y ayer estuvimos en la misma situación, quizá de ahí que acabe llamándote desequilibrio emocional en mi interior, porque al final es lo único que queda en mi interior, y quizá esté cegada o obsesionada en no perderte porque no quiero estar sola, no estoy segura de que es lo que pasa exactamente, solo sé que por ti estoy dando hasta mi alma.
Has sacado al demonio de mi interior y me has llevado al infierno desde el primer beso, no queda nada de mi antiguo yo, solo este ser que soy ahora, esnifando cocaina un sábado noche en tu casa o de madrugada escondidos en cualquier lugar para poder fumar crack y colocarnos juntos.
Me has convertido en la versión más perversa de mi, una versión malvada que no len importa nada pero que se derrumba si amenazas con tu partida, quizá se me olvidó cómo era vivir sin no te tenía a ti pero olvidé cómo era respirar si no estabas tú ahí.
Quizá todo esto sea lo peor que me pudo pasar en la vida o salió a la luz mi verdadera identidad, no sé si me estás destrozando lentamente o eres lo que siempre me hizo falta conmigo, a decir verdad ya no sé ni qué haría si no te tuvieras, y es que lentamente te has ido apoderando de cada fibra de mi ser, porque cuando creo que ya te perdí pero soy capaz de ser feliz, cuando juro no caer más en tus brazos, vuelves a aparecer en frente de mí y siempre corro a tus brazos a pesar de todas las promesas que me hice para que no volviera a ocurrir.
Alomejor todo esto estalla un día y nunca más te vuelvo a ver, solo me quedará ese tatuaje en mi piel que tú me hiciste para que siempre te tenga ahí junto a mí, marcando que pase lo que pase soy de tu propiedad y nadie nunca será capaz de cambiar eso.
Y debo confesar que tengo miedo del día que pueda llegar ese desenlace final, ese día en el que realmente tú me faltes porque sentiré que solo soy un cuerpo sin su alma, no sabré quién soy ni que era vivir sin tenerte a ti, no quiero saber si eso pasará, porque no quiero saber cuantas lágrimas más derramarán mis ojos en tu nombre mientras mi corazón duele tanto que siento que me va a estallar dentro del pecho.
Ojalá consiguiera que esto deje de doler sin tener que ponerle un final, un final en el que solo me quedarán recuerdos junto a un anillo de compromiso de aquella mañana en la que me convertiste de tu novia a tu prometida, aunque prácticamente tú y yo ya seamos un matrimonio sin que nadie se haya enterado todavía.

Comentarios
Publicar un comentario